Cultura de la violencia: Del abuso a los animales a la violencia intrafamiliar

Por: Danyael Romero, María Fernanda Alvarado y Alondra Castillo/Observatorio Digital.

En 2021, la asociación civil Amigos Pro Animal rescató a “Maverick”, un doberman negro que había sido maltratado por su dueño y que de acuedo con Ana Zavala, co fundadora de esa organización, fue rescatado con “el espíritu roto”. Tiempo después, la asociación descubrió que no solo la mascota era víctima de violencia. 

Maverick era agredido todas las noches. El padre de la familia lo golpeaba con el cinto, con el palo, lo azotaba con lo que tuviera al alcance. En abril de 2021, vecinos del lugar filmaron y denunciaron estos hechos ante la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (PROESPA), logrando que una inspectora acudiera al domicilio para realizar la investigación pertinente. 

Durante este proceso, tanto las autoridades como la organización civil notaron  que no solo la mascota era víctima del maltrato, sino que la esposa del agresor también lo sufría y que Maverick era violentado por tratar de defenderla. La inspectora, junto con Amigos Pro Animal, realizaron el rescate del perro; al agresor se le sancionó únicamente con una acta administrativa, mientras que la esposa huyó de casa después del rescate. “Estos casos son más comunes de lo que uno se imagina”, comenta Zavala.

“Hay un vínculo muy estrecho entre la violencia doméstica y el maltrato animal. Es algo cíclico e intergeneracional, se repite si no se detiene a tiempo”, añade Felipe Márquez, gerente de Humane Society International México. 

De acuerdo con esta organización internacional, aunque en México no existen muchos estudios sobre el tema, la violencia contra los animales domésticos está profundamente relacionada con la violencia contra las mujeres e intrafamiliar, en donde los hombres son los principales agresores.  

Márquez explica que en otros países, como Estados Unidos y Canadá, se han realizado estudios que permiten dimensionar la problemática: en 9 de cada 10 casos de violencia doméstica, así como de maltrato animal, el agresor es hombre; y existe un vínculo sentimental con la víctima. Otro dato importante es que el  70% de los agresores tenían antecedentes de haber maltratado, torturado o matado animales. 

El activista añade que se ha identificado que el 99.4% de los animales que carecen de algún servicio básico, desde un plato con comida o agua, provienen o están en hogares donde también hay violencia doméstica; y si bien no hay una regla establecida, es muy raro el caso en el que un hombre no violente a su familia si violenta a la mascota. 

Crédito: Sandra Lara.

Por otro lado, el especialista menciona que al menos el 50% de las mujeres que sufren violencia retrasan su denuncia por temor a irse de casa y dejar a sus mascotas en manos de su agresor. 

Además, de las mujeres que logran marcharse, el 15% regresa a casa por temor ante las amenazas y chantaje del agresor por violentar o matar a la mascota. “Quieren tener el control sobre la víctima, y teniendo el control sobre su animal, logran el control sobre la víctima”, explica Márquez. Aprovechándose del vínculo afectivo y mediante amenazas como: “Si te vas de la casa se muere tu gato”, o enviando fotos de la mascota herida o muerta seguidas de mensajes como “la siguiente eres tú”, se chantajea a la víctima y se le orilla a guardar silencio, a no irse de casa o a regresar a un ambiente violento por miedo a que algo peor pueda sucederle a su mascota. 

Crédito: Alondra Castillo.

Una buena alternativa ante esta situación, comenta Márquez, es legislar a favor de vincular la crueldad en contra de los animales con la violencia doméstica y crear políticas públicas para que los refugios de mujeres víctimas de violencia doméstica puedan permitir el ingreso de sus mascotas, como ya sucede en Estados Unidos; así como reforzar la persecución del delito, ejerciendo penas más severas como cumplir una condena en prisión. Sin embargo, en México ese es un panorama complicado. 

Otra forma en la que se relaciona el maltrato animal con la violencia intrafamiliar –reafirmando la ciclicidad de este fenómeno– es cuando son las y los niños quienes empiezan a maltratar a los animales. Esto ocurre principalmente cuando son abusados sexualmente o presenciaron de primera mano la violencia en el hogar. De acuerdo con Marquez,  para ellas y ellos es normal comportarse de manera violenta y agresiva con sus pares en la escuela, sus vecinos y con los animales, pues es reflejo de lo que viven día a día en casa.   

“Tienen tanto miedo estos niños que su forma de expresarla es a través de ser agresivos, de ser más fuertes, de demostrar este poder antes de que alguien los lastime o porque ya los lastimaron, pero fuera de casa tienen que demostrar que son inquebrantables, son poderosos, pero realmente tienen mucho miedo”, explica Zavala.

AmigosProAnimal ha trabajado con distintas asociaciones protectoras de mujeres, recibiendo a las mascotas de aquellas que escapan de la violencia; salvaguardando a sus animales hasta que sea seguro volver con sus dueños. 

Sin duda, esta problemática tiene diversos trasfondos, relacionados no solo con la violencia al interior de los hogares, sino también con la falta de justicia social y la violencia en las calles. 

“Somos una sociedad muy fracturada, una sociedad que está enojada, y sobre todo vivimos violencia todos los días, la vemos en las noticias, hay asesinatos, hay robos, hay secuestros…es una sociedad que está normalizando la violencia”, dice Zavala.

Márquez agrega que espectáculos culturales como las peleas de gallos y corridas de toros, tradicionales en Aguascalientes, afectan a la niñez y refuerzan la normalización de la violencia. 

“Estamos logrando que las y los niños se acostumbren a ver muerte y se acostumbren a ver violencia, a que vean sangre. Pero no es normal que de repente veas a un toro o un gallo lleno de sangre”. 

Zavala complementa: “Le estás exponiendo a ver la muerte de un humano, en primera fila; y en ese momento acabas de romper algo en ella o él, algo en ese niño se murió, provocando que mañana  quiera hacerle lo mismo a un animal o insensibilizarlo para que maltrate animales, a otras personas, o a sus parejas; es una cadena”. 

A pesar de que la  tauromaquía y las peleas de gallos son actividades violentas y crueles, una gran industria con intereses políticos y económicos apoya e impulsa estos eventos, bajo el pretexto del “arraigo cultural”. 

La violencia contra los animales en cifras

¿Cómo la cultura aguascalentense ha perpetuado la violencia animal?

Si la violencia contra los animales está estrechamente relacionada con la violencia contra las mujeres y las agresiones intrafamiliares, en México –y en Aguascalientes– algunas tradiciones culturales la han normalizado, como las peleas de gallos y las corridas de toros, los espectáculos principales de la Feria Nacional de San Marcos. Dice la tradicional canción hidrocálida:

A la feria de San Marcos, del merito Aguascalientes

Van llegando los valientes con su gallo copetón

Y lo traen bajo del brazo, al solar de la partida

Pa’ jugarse hasta la vida con la fe en un espolón

Alma Paulina Romo, abogada, especialista en Derecho Familiar y activista antiespecista en Aguascalientes, explica que a través de su trayectoria profesional ha identificado las variables culturales mexicanas que permiten que trasciendan las manifestaciones violentas contra los animales y cómo los beneficiados vienen de las esferas más altas de poder. 

“Están mal nombrados como ‘espectáculos’, porque en realidad son lugares de tortura. ¿En qué momento perdimos ese click con otro ser vivo para aplaudir mientras le torturan y agoniza? ¿Qué pasa cuando estamos observando, lo vitoreamos y pagamos porque se siga perpetuando?. Cualquier expresión de violencia es una asimetría de poder, siempre hay un opresor y un oprimido, y el ser humano busca replicarlo a otras especies”, detalla la especialista. 

“En Aguascalientes está en incremento la tasa de suicidio, la violencia en los hogares contra la mujer y los niños y niñas, el Centro de Justicia para Mujeres esta lleno de casos de violencia sexual, y lo que tenemos son nuevos puentes o a los políticos haciendo un estadio para charrería y eventos de dos semanas para este tipo de violencia animal, ¿qué esta pasando con las áreas que se tienen que atender de manera urgente?. Se destina mayor presupuesto a una escuela taurina para niños que para la misma educación”, agrega. 

Linda la pelea de gallos con el público bravero,

Con sus chorros de dinero y los gritos del gritón

Retozandonos el gusto no se sienten ni las horas,

Con tequila y cantadoras que son puro corazón!

La estrofa anterior ejemplifica que los intereses económicos siempre están involucrados y priorizados. Paulina añade: “El llegar a parar estos eventos detendría los ingresos económicos de todas las figuras de poder que hay detrás, los empresarios, los ganaderos, los galleros o los representantes de los toreros, así como las mafias que las dirigen y la trata de personas y tráfico de drogas asociadas. Los únicos beneficiados son las grandes esferas, jamás abajo. Cuando se recurre al argumento de que se está perjudicando la economía  del personal de los palenques y foros que llevan a cabo estos eventos, se carece de sustento porque se podrían obtener ingresos a través de otra diversidad de eventos culturales que no involucren explotación de ninguna especie”.

Los mismos mandatarios asocian y presumen que la identidad y trascendencia del estado recae en prácticas como la tauromaquia. El exgobernador priísta Carlos Lozano de la Torre, declaró a la Fiesta de Toros como Patrimonio Cultural Inmaterial de Aguascalientes el 15 de octubre del 2011. Según el decreto administrativo, le asignó regular y promover estos eventos al Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA) y a un Comisionado Taurino.

Crédito: Alondra Castillo.

Parte de su justificación y permanencia en el Estado recae en que aquellos con voz y voto para frenar esta prácticas de hecho disfrutan de ellas, y saben que estas son apoyadas y aprobadas por las clases altas de Aguascalientes. 

“Los mismos legisladores participan en estos espectáculos. Es clasista y colonial, es una cultura eurocentrista de ‘me siento español y voy a las corridas’. Hay bares que tienen temáticas taurinas como un tema de asimetría de poder económico. Algunas de las violencias más marcadas en nuestro país son el clasismo, el racismo, la aporofobia. Enaltecen a las esferas altas y les dan la oportunidad de seguir violentando a otros por medio de estos discursos clasistas. Siempre hablan de que es tradición asistir a las corridas de toros, pero no es así, porque ni siquiera es nuestra tradición. Incluso en pueblos arraigados de España ya se está aboliendo, en algunos países ya es delito, esto debido a que ya se ha cuestionado”, añade Paulina Romo. 

Ya comienza la pelea las apuestas ya casadas

Las navajas amarradas centelleando bajo el sol

Cuando sueltan a los gallos temblorosos de coraje

No hay ninguno que se raje para darse un agarrón!

Con las plumas relucientes y tirando picotazos

Quieren hacerse pedazos, pues traen ganas de pelear

Y en el choque cae el giro sobre el suelo ensangrentado

Ha ganado el colorado que se pone ya cantar

¡Ay, fiesta bonita!

En algunos estados de la República las peleas de gallos están sometidas a la  regulación de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), y declaradas como Patrimonio Cultural Inmaterial.  Entre estas entidades se encuentran Aguascalientes, Hidalgo, Nayarit, Tlaxcala y Zacatecas, y Yucatán y Chihuahua, que buscan sumarse a la lista. Sin embargo, en otros estados del país, especialmente zonas rurales, son organizadas de manera clandestina, en casas o lugares no acondicionados para esa práctica, lo que fomenta las apuestas, lavado de dinero y la venta ilegal de los gallos. Por otro lado, en los dos últimos años estados como Veracruz y Quintana Roo han avanzado en sus legislaciones para prohibir las peleas de gallos. 

Crédito: Alondra Castillo.

A lo largo de seis años, el ex gobernador de Aguascalientes, Carlos Lozano de la Torre,  permitió a personas acusadas de narcotráfico y lavado de dinero ser concesionarios del Casino y el Palenque de la Feria, como Alejandro Ceja Rodríguez, que fue asesinado en Monterrey en agosto del 2015.

En 2016, Roberto Muñoz González fue nombrado como concesionario y permanece en el cargo hasta el día de hoy.  En abril del 2018, Muñoz González estuvo envuelto en una polémica que involucró a cárteles de la droga, pues su socio comercial, el promotor musical Jesús Pérez Alvear –encargado de pactar conciertos en el Palenque de la Feria– fue acusado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos de lavar dinero para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y para el cártel de “Los Cuinis”, además de operar una red de prostitución internacional. 

“En la Feria de San Marcos se mueve tanto la trata de personas como de animales. Aguascalientes es un corredor, tan tibia es esta tierra en cuestiones de investigación y procuración de justicia, que esto es un corredor para todo, para desaparición de personas, tráfico de migrantes, tráfico de mujeres. Hay entidades en específico que son un paraíso para los traficantes porque saben que no hay medidas de seguridad, existe corrupción, y la normalización de ‘veo pero no me involucro’ o ‘ni siquiera me lo cuestiono’, se convierte en un paraíso para las violaciones a los derechos humanos y animales”, añade Romo.

“En cada feria se asesinan a más de 600 toros, aunque muchos no llegan al ruedo de alguna u otra forma se deshacen de ellos. Hay que mover muchas creencias, eso en la cultura mexicana es bárbaro y más en Aguascalientes que es un pueblo de costumbres, así como celebran al Señor del Encino le aplauden a torturar a los toros”, señala la abogada feminista. 

México es un país donde prevalece la pobreza y la precarización, donde unos cuantos deciden todo, vivir bajo estas condiciones limita que la mayor parte de la población, la cual es pobre, pueda observar las opresiones estructurales y buscar un cambio colectivo. 

Romo ejemplifica violencias características del país: “A veces pienso en las víctimas de desaparición, en cómo el narcotráfico tortura a sus víctimas, en cómo se perpetuan estas violencias, y son las mismas que se cometen en los rastros o en las peleas de gallos. Además, tenemos muy normalizado y romantizado a los pueblos originarios donde se cometen violaciones, también en los pueblos se joden a las niñas y niños, a los animales, a la ecología. Tenemos que migrar a otros tipos de estilo de vida, donde no se vulnere más a los pueblos originarios, pero se entienda que no se pueden seguir replicando estas violencias, no importa si perteneces a la élite o a un pueblo”. 

Las reformas de protección animal

En los últimos meses el Congreso de Aguascalientes ha puesto en discusión cambios y reformas a la Ley Estatal de Protección Animal, y la forma en la que los percibimos. 

El 21 de septiembre de 2021, el diputado local por el PRD, Cuauhtémoc Escobedo Tejada, propuso adicionar al artículo 7° de la Constitución Local el reconocimiento a los animales como seres sintientes:

“Esta Constitución reconoce a los animales como seres sintientes por lo que deben recibir trato digno. Toda persona tiene la obligación jurídica de respetar la vida y la integridad de los animales. Las autoridades Estatales y Municipales garantizarán la protección, bienestar, así como el trato digno y respetuoso a los animales; fomentarán una cultura de cuidado y realizarán acciones para garantizar la atención de animales que sean objeto de maltrato”, señala su propuesta de reforma. 

En el documento, el legislador argumenta que: “Los animales son parte fundamental  del equilibrio ecológico, son seres vivos que merecen respeto, empatía y el reconocimiento de que tienen derecho a vivir, a no ser maltratados,  a ser atendidos y a morir sin dolor, porque son seres sintientes”.

Aunque el reconocimiento de los animales como seres sintientes ha tomado cada vez más fuerza con el paso de los años, aún queda mucho por hacer dentro de la sociedad para lograr un verdadero cambio. 

En los últimos meses el Congreso de Aguascalientes ha puesto en discusión cambios y reformas a la Ley Estatal de Protección Animal, y la forma en la que los percibimos. 

El 21 de septiembre de 2021, el diputado local por el PRD, Cuauhtémoc Escobedo Tejada, propuso adicionar al artículo 7° de la Constitución Local el reconocimiento a los animales como seres sintientes:

“Esta Constitución reconoce a los animales como seres sintientes por lo que deben recibir trato digno. Toda persona tiene la obligación jurídica de respetar la vida y la integridad de los animales. Las autoridades Estatales y Municipales garantizarán la protección, bienestar, así como el trato digno y respetuoso a los animales; fomentarán una cultura de cuidado y realizarán acciones para garantizar la atención de animales que sean objeto de maltrato”, señala su propuesta de reforma. 

En el documento, el legislador argumenta que: “Los animales son parte fundamental  del equilibrio ecológico, son seres vivos que merecen respeto, empatía y el reconocimiento de que tienen derecho a vivir, a no ser maltratados,  a ser atendidos y a morir sin dolor, porque son seres sintientes”.

Aunque el reconocimiento de los animales como seres sintientes ha tomado cada vez más fuerza con el paso de los años, aún queda mucho por hacer dentro de la sociedad para lograr un verdadero cambio. 

La propuesta en es reconocer a los animales como seres sintientes; sin hacer diferencia entre animales, por lo que toros y gallos serían sujetos a derecho como cualquier otro animal. Por lo anterior, Ana Zavala y Felipe Marquez coinciden al creer que este sería un importante primer paso para poner fin a corridas de toros y peleas de gallos, además de reducir las cifras de maltrato animal que hay en el estado. Aunque, en los hechos, esos eventos no se eliminarán.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) cada año se reciben más de cuatro mil animales víctimas de algún tipo de agresión. Entre las especies más afectadas están los perros y los gatos. La dependencia informó además que en México siete de cada diez perros son víctimas de maltrato.

Crédito: Alondra Castillo.

Así mismo, por motivo del Día Mundial de los Animales, esta dependencia explicón que gracias a la referencia de los investigadores Antón Aguilar y Beatriz Varida sobre una encuesta de Perimetría, se ha demostrado que el porcentaje de la población mexicana que considera que las personas deben ser sancionadas por maltrato animal ha aumentado de 74% en 2007, a 95% en 2013.

De acuerdo con estudios de la agrupación AnimaNaturalis en 2014, se dió a conocer que en el país mueren al año unos sesenta mil animales por maltrato. Se identificó también que el 80% de las personas que cometen estas acciones en contra de los animales son hombres y que estos mismos cuentan con un nivel de ingresos económicos alto. 

Por otro lado, de acuerdo con datos de la LXV Legislatura de la Cámara de Diputados, el maltrato animal es un problema público en México, ocupando el tercer lugar mundial en cifras según las estadísticas.

En la busqueda para mejorar la calidad de vida de estos seres sintientes, Jaime Gonzalez de León, diputado local por el PAN, anunció que presentará una iniciativa de reforma integral a la Ley de Protección Animal en el estado, en la que dijo, busca inhibir conductas humanas tendientes al maltrato, crueldad animal, causar la muerte ó lesiones que afecten la salud de animales domésticos, sin justificación o autorización legal, reforzando con ello las acciones punitivas para quienes cometan este tipo de hechos; sin embargo, en esta no se contemplan toros y gallos. 

“Es absurdo, porque no hay coherencia en decir ‘es una ley de protección a los animales, excepto estos animales’. Es como si las leyes que nos protegen a nosotros dijeran ‘voy a proteger a los humanos, pero a los de cabello negro no, y los que usan lentes tampoco, y a los gorditos tampoco’. ¿Por qué? también soy humano… entonces ahora hablamos de especismo, lo que sucedía cuando había racismo”, expresa Marquez.  Zavala concluye:  “Tristemente sabemos que si los incluyen, la ley no pasa, no la aprobarían”. 

El legislador asegura que se han mantenido mesas de trabajo con alrededor de 65 personas entre veterinarias, ambientalistas, expertas y expertos en el manejo de rastros y autoridades tanto municipales como estatales en la materia.

Y aunque el anuncio se ha mediatizado, hasta el momento la reforma de González no ha sido presentada de manera formal ante el Congreso del Estado y, pese a que se le solicitó, el diputado local se negó a aceptar una entrevista. En el centro de la discusión se encuentran las peleas de gallos y corridas de toros que, activistas adelantan, será un gran tema de debate. 

Mara Sofía Ruiz Esparza de Luna, licenciada en biología y ecofeminista antiespecista comenta que dejar fuera de protección a los toros y gallos es un acto no relacionado con la cultura, sino completamente discriminatorio.

“Me parece bastante desigual y un acto completamente especista el hecho de que haya en el reglamento una fracción que los excluya, haciendo mención de que está prohibido realizar cualquier tipo de tortura, mutilación… cualquier tipo de maltrato hacia los animales y entre paréntesis casi casi no le pusieron la letra chiquita, excepto gallos y toros. Es algo que está completamente mal porque es especista, se está discriminando a estas especies”. 

Basada en su experiencia, la especialista señaló que es necesario hacer una reforma, una ley más clara y estricta en la que verdaderamente consideren a los animales como lo que son, como seres sintientes, seres cuya vida individualmente importa. Además DE que haya más personal que atienda estas situaciones y, sobre todo, muchísima más educación respecto al tema.

Este reportaje busca reconocer que el bienestar humano y animal se encuentra fuertemente entrelazado.

Explorar el vínculo entre el maltrato animal y la violencia doméstica puede contribuir a obtener datos que permitan el desarrollo de estrategias para prevenir la presencia de violencia doméstica y maltrato animal en los hogares, y brindar una atención integral a cualquiera que lo necesite en el ámbito familiar.

Recuerda, el maltrato animal puede ser considerado como violencia de género si es utilizado como herramienta de acoso y sumisión, o bien, si se utiliza para dominar, aterrorizar o silenciar a miembros vulnerables de la familia, lo que se conoce como violencia doméstica.

Por ello es importante estar atentos y atentas en las nuevas reformas de bienestar animal, para así diseñar medidas que busquen prevenir todo tipo de violencia contra cualquier víctima capaz de sentir y de sufrir. No olvidando que todas y todos merecemos una vida digna, sin importar nuestra especie.  

Crédito: Alondra Castillo.

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