#HastaEncontrarle: A 10 años, familia de Sergio de Lara continúa con su búsqueda

El 30 de noviembre pasado, Sergio de Lara Quezada cumplió 10 años y tres meses de haber desaparecido. El martes 30 de agosto del 2011 salió de su casa alrededor de las ocho de la mañana para trasladarse al municipio de Luis Moya, en Zacatecas, donde compraría herramienta para cambiar la marcha a un camión, desde entonces su familia dejó de saber de él. 

Al momento de su desaparición, Sergio tenía 28 años. Su padre recuerda que una noche antes  platicó con él sobre asuntos de la vida y el trabajo. 

Después de la primera noche de no saber nada de Sergio, su padre interpuso la denuncia por su desaparición ante la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado de Aguascalientes, y pidió ayuda en los medios de comunicación para informar sobre lo que había sucedido, pero una década después,  no tiene algún indicio del posible paradero de su hijo.

“Hay mucha gente igual que yo que se les pierde un hijo y van a poner la denuncia con la esperanza de que la policía salga a buscarlo e investiguen y no hay nada, al contrario, si es hombre lo relacionan con los malos pasos, y si es mujer, dicen que se fue con el novio, que al rato llega”, dice  Sergio de Lara padre, integrante del Colectivo Buscando Personas, Verdad y Justicia. 

En el proceso de investigación, la entonces Procuraduría General del Estado de Aguascalientes aseguró que en la sábana de llamadas del teléfono de Sergio aparece una hecha a la policía de Teocaltiche, un municipio de Jalisco; en otro momento, una testigo, María de Lourdes Melchor Corrales -quien fue secuestrada junto con Sergio de Lara, y casi de inmediato la dejaron libre- aseguró que los hechos ocurrieron en el municipio de Villa Hidalgo, también en Jalisco, por lo que Sergio no habría llegado a Zacatecas. Su padre presentó una denuncia en Jalisco por la desaparición, pero hasta el momento no existe algún avance que confirme cualquiera de estas dos hipótesis.

Las esperanzas de encontrar a un ser querido no mueren ni se disipan. La madre y hermana de Sergio aseguran que han llegado a oler su perfume en los espacios donde solía estar; mientras que su padre lo ha soñado compartiendo la comida en familia. Su familia espera una señal, una pista de dónde buscarlo.

En la parte interna de su brazo derecho, el padre de Sergio lleva un tatuaje del rostro de su hijo. Se lo puso hace cinco años y para él es la forma más cercana de verlo y llevarlo con él.

“Esto de la desaparición es una cosa que no quiere uno ni pensar, así hubiera tenido seis, siete hijos, a mí me duele mucho la forma en que lo hemos perdido. No me voy a cansar hasta saber qué pasó, mucha gente está igual que yo”, añade. 

De acuerdo con el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) en México hay registro de más de 94 mil personas desaparecidas hasta este 2021.

“Vivimos a la espera, es muy triste perder a una persona así. No saber nada,  dónde quedó, uno quisiera saber algo, lo que sea. No entiendo, no entendemos ni mi esposa ni su hermana ni yo, no hay respuestas, y yo no le dejado de buscar”, agrega Sergio de Lara padre

La vocación de Sergio de Lara Quezada

Sergio nació en 1983, un año después de que sus padres se casaron. Siete años después llegó su hermana. Para la familia, dos hijos era perfecto para poder darles lo necesario y que salieran adelante. Desde pequeño, Sergio mostró interés por la mecánica, una profesión a la que se dedicaría años más tarde. 

“De chiquito era súper tranquilo. Siempre jugaba con sus carritos, los aplastaba y los arreglaba, los pintaba con las pinturas de las uñas de su mamá. Me acuerdo que le compramos un carrito de plástico de pedales y lo ponía en tablitas y se metía abajo y supuestamente lo arreglaba”, cuenta su padre.

El gusto por la mecánica incrementó cuando Sergio ingresó a la preparatoria, poco tiempo después dejó la escuela para empezar a trabajar como eléctrico en la línea de autobuses foráneos Estrella Blanca.

Aproximadamente dos años y medio antes de su desaparición, en 2008, Sergio decidió casarse y formar su propia familia, después llegó su primer hijo, Juan Diego Emiliano. 

Sergio de Lara ha buscado a su hijo en Aguascalientes, Jalisco, San Luis Potosí y Zacatecas. Junto con el Colectivo Buscando Personas Verdad y Justicia y el Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes, ha participado en búsquedas como la que se realizó en octubre de 2020 dentro del Complejo Ferrocarrilero Tres Centurias, misma que las autoridades no concluyeron.

Ese espacio ha sido señalado como un sitio donde podría haber víctimas de desaparición forzada durante el período en el que Felipe Muñoz Vázquez fue procurador general de justicia del Estado de Aguascalientes, tiempo en el que desapareció el hijo de Sergio de Lara.

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