Memoria asistida

Hubo un tiempo en que estaba convencida de que yo era “… pan, paz…”, y que podía dar más. Tarareaba la canción y la disfrutaba mucho. En ella imaginaba que lo divino y lo terrenal podían habitar el mismo cuerpo; el mundo entero, sí, pero sobre todo el mío, con un tono casi soberbio. CaminéSigueSigue leyendo «Memoria asistida»