La historia de Gaby: La ineficiente protección que viven las mujeres de Aguascalientes

Por: Observatorio Digital

Gaby* fue víctima de  violencia física y verbal, además de amenazas de muerte por parte de su ex pareja quien asegura tiene influencias con la delincuencia organizada. Ella decidió denunciarlo y solicitar una orden de protección, sin embargo al ser vigilada por el sujeto, no resultó eficiente la presencia de policías, el agresor lograba entrar a su domicilio  y violentarla.

Hoy por hoy teme por su vida y por la de su hija. La atención de autoridades ha sido inconsistente, los procesos jurídicos pausados y el riesgo continúa.

El proceso con las autoridades comenzó desde abril del presente año. Gaby realizó una denuncia en fiscalía por daños al domicilio y violencia física, en la cual también solicitó una orden de protección tras los daños físicos que ella vivió.

“A veces se tardaban y no lograban venir cuando yo estaba en riesgo, algunos policías si mostraban su interés, pero otros no, había quienes me juzgan y decían que yo mentía y que estaba haciendo arguende” platicó Gaby en una entrevista realizada por el Observatorio Digital.

Tiempo después de la primera denuncia, Gaby temía por su vida porque las amenazas no cesaban.  La única manera en que su ex pareja dejó de amenazarla fue dejándolo entrar y volver con él, comentó ella, sin embargo los problemas comenzaron a agravarse, los golpes, insultos y amenazas continuaron.

El 15 de julio realizó la segunda demanda por amenazas en la Fiscalía. 

“Me ha dicho que me va a matar, que me va a violar, que me va quemar la casa, en Fiscalia me decían: – Eso no son amenazas, que te va matar sí, pero lo demas no–(…) yo le terminaba abriendo porque me decia que si no abría me iba a romper el carro, yo tenia miedo” añadió.

El 20 de julio, la agresión se repitió, el sujeto entró y Gaby pidió ayuda de la policía, pese a que se tardó por más de media hora, llegó.

“Estoy desesperada, él violó la orden de protección, llegó la policía municipal se lo llevaron al C4 fui a testificar los hechos, hable con el juez, le conté mi historia, el juez me juro que no saldría en 36 horas sin derecho a fianza, yo fui al edificio  del Centro de Justicia para  la Mujer pero más me tardé yo y el ya me estaba mandando mensajes, me dijó: -¿A poco no sabes como es la policía? le di 2 mil pesos al juez y me dejó salir” contó Gaby.

A principios de agosto, las agresiones siguieron al punto de quitarle sus pertenencias y encerrarla para asegurarse de que no buscaría a la policía.

“Después en la calle él me comenzó a golpear y llegaron los policías y lo detuvieron, pero yo tenía miedo porque él me había amenazado y veo que no hacen nada y que lo sueltan con dinero, les dije que no se lo llevaran, y firme, los policías me dijeron que cuando ocupara de su servicio que no me iban hacer caso, si usted lo deja entrar es su culpa, y para la otra que me llamen a la que me voy a llevar arrestada es a usted y mandaremos a su hija al DIF”, platicó Gaby.

Gaby está desesperada, la seguridad pública no cuida de su integridad y vida. Pese a las denuncias de influencias de narcomenudeo que tiene el sujeto, la autoridad no ha respondido de manera eficiente a sus demandas.

Días después ella se acercó al Centro de Justicia de la Mujer, le comentaron que su carpeta se archivó debido a que ella supuestamente firmó para otorgar perdón, situación que  desconoce. Los procesos burocráticos y largos han dejado a Gaby en total vulnerabilidad y desprotección.

Narró que los servidores públicos que la han atendido, se han mostrado indiferentes ante su desesperación. Gaby perdió la confianza de las autoridades y su vida sigue en riesgo. Sin embargo ha logrado construir redes de apoyo con otras mujeres que le permiten percibir mayor seguridad.

Hasta mayo de este año, Aguascalientes se mantiene en el tercer lugar en violencia contra las mujeres y por llamadas de emergencia al 911, de entre todos los Estados de la República. Gaby es un caso de las más de 200 llamadas que se registraron en el primer trimestre del 2022. Continúan en aumento y se mantiene en una tasa de 211.2 llamadas por cada 100,000 mujeres.

*El nombre de la victima fue cambiado por motivos de seguridad

Publicado por GINAMAR22

Creo con ferocidad que otra realidad es posible. Comunicóloga y aprendiz, entusiasta por el periodismo, fotografía y audio documental, pero sobre todo la verdad. Atraída en temas de feminismo, migración, medio ambiente, movilidad, derechos humanos y justicia social.

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