Pese a Ley Olimpia, Sexting sigue acechado por agresores

Por: Danyael Romero.

Se le llama “sexting” a la acción de compartir mensajes o contenido como fotos, audios o videos de tipo erótico o sexual con otra persona a través del telefono celular. Esta es una actividad muy común entre adolescentes que ha ido expandiéndose a poblaciones de todas las edades y clases sociales; siendo una de las prácticas más populares hoy en día. 

A pesar de su cotidianidad, son muchos los riesgos debido a las malas prácticas que existen en torno a este fenómeno. Es muy común ver en las redes sociales reportes sobre hombres que se aprovechan del contenido que se les envía para compartirlo con sus amigos o reenviarlo a grupos masivos de “packs” en redes sociales, subirlo a alguna nube o incluso lucrar con este. Dichas acciones le generan a las víctimas sentimientos de malestar y les puede exponer al ciberacoso sexual o chantajes como compartir públicamente su contenido si no se recibe algo a cambio, vulnerando su dignidad y consentimiento.

Grupos masivos 

A finales de enero del presente año en la ciudad de Mérida, colectivos feministas denunciaron un grupo en Telegram donde se compartía contenido sexual de alumnas de una universidad de renombre. Este grupo era presuntamente manejado por alumnos de la institución; contaba con mil 280 participantes y almacenaba tres mil 264 fotografías y 421 videos, además de conversaciones denigrantes sobre las mujeres expuestas ahí. 

Un caso similar se descubrió días después en la ciudad de Puebla, donde la sexóloga y psicóloga, Andi Martín del Campo, denunció un grupo, también en Telegram, orientado al mismo objetivo con mujeres de ese estado, en el cual se pedía como requisito para ser aceptado tres fotos de distintas mujeres sin ropa y sus perfiles en redes sociales; promoviendo no solamente un acto ilegal, sino también propiciando el acoso y cosificación de la víctima para consumo masculino.  

Sería ilógico pensar que estos dos grupos masivos sean los únicos que existan, tanto en Telegram como en cualquier otra plataforma de redes sociales. Es alarmante pensar en la magnitud de hombres que con su silencio cómplice mantienen vigentes y promueven estos espacios con el fin de poseer, aunque sea digitalmente, los cuerpos femeninos. 

Ciberviolencia en cifras 

Recientemente, la Policía Cibernética de Aguascalientes reportó un aumento en los reportes por sexting; destacando que la mayoría se dan a tiempo, lo que permite a la autoridad correspondiente desahogar el delito. Hasta el 3 de marzo de 2022 se tenían 12 reportes, mientras que en todo 2021 se recibieron 35 y en 2020 fueron 30, no en todos los casos se presentaron denuncias. 

De acuerdo con la organización civil México Evalúa, durante el 2020 el 98.6% de los delitos de violencia sexual no fueron denunciados, se estima que existe una cifra similar para los que incluyen amenazas, chantajes o uso de imágenes digitales con fines sexuales sin el consentimiento de las víctimas. 

Por otra parte, a nivel nacional, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) presentó un informe en el que se asegura que 9.4 millones de mujeres afirmaron haber vivido alguna situación de ciberacoso. 

El abuso a pesar de la Ley Olimpia

La “Ley Olimpia” es un conjunto de reformas legislativas encaminadas a reconocer la violencia digital y sancionar los delitos que violen la intimidad sexual de las personas a través de medios digitales, también conocida como ciberviolencia. En Aguascalientes, la Ley Olimpia fue aprobada y está tipificada desde el 28 de noviembre de 2019 en el  artículo 181 b del Código Penal del Estado, se sanciona con 1 a 4 años de prisión y 300 a 600 días multa, así como al pago total de la reparación de los daños y perjuicios ocasionados. 

Desde su aprobación a nivel federal en 2018 y hasta finales de 2021, en los 18 estados en los que se aprobó esta ley se  han registrado mil 960 víctimas, 83.46 % mujeres, además, se han abierto dos mil 143 carpetas de investigación  y  el 83% de las denuncias siguen en trámite. 

Las autoridades no se dan abasto con el número de denuncias que se hacen y que se investigan bajo el protocolo de la Ley Olimpia. Esto indica que la situación es más crítica de lo imaginado, y visibiliza la falta de personal y capacitación de las autoridades para hacer frente a este tipo de problemáticas. 

No podemos dejar de lado la variable de género, y es preciso decir que el pacto patriarcal juega un rol fundamental en que se compartan, tanto enviar como recibir o consumir,  fotos íntimas sin consentimiento — desde amigos cercanos hasta grupos masivos —, por lo que se vuelve necesario orientar las conversaciones en torno al papel del agresor y cómo mitigar estos delitos, concientizar las consecuencias que podría tener y que se interiorice el respeto al consentimiento de la otra persona. 

Es importante destacar que si fuiste o llegas a ser víctima de ciberviolencia, aquella persona que rompió los acuerdos para hacer mal uso del contenido que compartiste es la única culpable. Como sociedad debemos desmontar la revictimización y reforzar el responsabilizar a quienes verdaderamente merecen ser señalados.  

Si decides sextear… 

El sexting se ha vuelto una actividad cotidiana; sin embargo, como en toda actividad hay riesgos asociados. “Pantallas Amigas” propuso un decálogo para llevar a cabo un sexting seguro, ofreciendo recomendaciones y pasos a seguir antes, durante y después del envío para que está actividad tenga los menos riesgos posibles. 

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