Levanta la voz Teocaltiche por sus desapariciones

Las desapariciones y los niveles de violencia rebasaron la paciencia de las familias en el municipio de Teocaltiche,Jalisco, quienes este domingo 19 de septiembre decidieron tomar las calles para exigir a las autoridades de los tres niveles – municipal, estatal y federal- pongan un alto a esta situación que les ha cambiado la vida por completo y les devuelvan a sus personas desaparecidas.

Tan sólo en las últimas dos semanas desaparecieron ocho personas, de las cuales tres ya fueron localizadas y otras cinco continúan desaparecidas, según lo reportó Realidad (es), un medio independiente de comunicación local.

Las cinco personas que permanecen desaparecidas hasta el momento son: Juan Pablo Aguilera Macías y Rogelio Macías Quijas, desaparecidos juntos la mañana del domingo 29 de agosto cuando salieron de la cabecera municipal de Teocaltiche para ir a trabajar. También Victor Javier Campos García, quien desapareció ese mismo día, cuando iba rumbo a la comunidad de Rancho Nuevo, reportó este mismo medio.

El jueves 9 de septiembre desapareció Brenda Candelaria Ramos, de 16 años de edad, en  la localidad de Huejotitlán 

Y Juan Pérez Pérez, desapareció la mañana del pasado lunes 13 de septiembre, luego de salir de Teocaltiche rumbo a Rancho Nuevo para ir a trabajar.

La paz que les robaron a las familias de Teocaltiche desde el 2017 se vió aún más deshecha en estas últimas dos semanas, por eso las madres y familias de las personas desaparecidas convocaron a marchar con el apoyo de un grupo de activistas independientes originarios de este municipio.

Las balaceras comenzaron en las comunidades rurales y se fueron acercando hasta la ciudad, las y los pobladores recuerdan que el 17 de noviembre de 2017  ocurrieron los primeros tres enfrentamientos que dejaron un saldo de tres personas muertas y seis lesionadas, entre ellas dos policías, según un medio de circulación estatal en Jalisco.

La descomposición de la zona Altos Norte.

Teocaltiche es uno de los ocho municipios que conforman la zona Altos Norte del estado de Jalisco. En la misma zona se encuentran Villa Hidalgo, San Juan de los Lagos, San Diego de Alejandría, Unión de San Antonio, Encarnación de Díaz, Ojuelos y Lagos de Moreno.

El municipio con mayor extensión geográfica y población es Lagos de Moreno, con 172 mil 403 habitantes según la cifra más reciente del INEGI y es cuatro veces más grande que Teocaltiche.

Según datos solicitados por un medio de comunicación en Jalisco, de enero a abril del 2021 la zona Altos Norte concentró el 13% de los asesinatos de todo el estado, con un total de 117  de 905 personas asesinadas en Jalisco en el mismo periodo.

El nivel de asesinatos en la región se duplicó de 120 en el 2018, a 237 personas en el 2019; 234 en el 2020 y 117 hasta abril del 2021.

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En Teocaltiche, el primero de octubre de 2020 elementos de la Policía Estatal, Guardia Nacional e integrantes del Ejército Mexicano desarmaron a los integrantes de la policía municipal y tomaron el control de la seguridad del municipio.

En información publicada en medios estatales se argumentó que fue debido a señalamientos de presuntos abusos, excesos y sospechas de irregularidades; así como el aumento de personas desaparecidas.

Un golpe irreversible: el desplazamiento forzado

Entre el seis y siete de mayo de 2021, una serie de enfrentamientos entre grupos criminales provocaron que alrededor de 700 personas, entre ellas familias completas, niñas, niños, jóvenes y personas mayores se vieran obligadas a abandonar sus pertenencias, hogares, tierras yanimales.

Las comunidades de Teocaltiche afectadas con la violencia de los grupos criminales y la colusión de autoridades de seguridad son: El Saucito, Rancho Mayor, Rancho El Salto, Aguatinta, Los Pocitos, Los Sauces y El Rosario.

Incluso, según información publicada por el medio de comunicación independiente Perimetral, el párroco de la iglesia Divino Salvador, de la localidad de Mechoacanejo, Manuel Sandarte Ortíz, fue quien en su momento habilitó un albergue en la iglesia para recibir a las personas desplazadas.

A partir de ese momento, activistas ciudadanas, mujeres y hombres comenzaron a apoyar a las familias desplazadas con gestiones como: encontrar casas en renta en la cabecera municipal, dotar de despensas a las familias e incluso monitorear a quienes por diversas razones no quisieron abandonar sus casas.

En la comunidad Rancho Nuevo del municipio de Teocaltiche, una maestra fue quien elaboró un censo de las familias que huyeron por la violencia y las apoyó en el proceso de reubicación.

“Tuvieron que desplazarse desde Rancho Nuevo hasta acá, no encontraban casas, son gente totalmente dedicada a la ganadería, tuvieron que malbaratar sus animales y con la incertidumbre de no tener un ingreso y haber perdido todo su patrimonio”, cuenta la maestra.  

De acuerdo al censo elaborado por la maestra fueron en total 43 familias completas las que dejaron Rancho Nuevo, cuatro familias no quisieron salirse porque no encontraron casa para mudarse y dos familias -una de ellas son una pareja de adultos mayores- definitivamente no quisieron dejar su hogar. 

Para ella como habitante de Teocaltiche y maestra ha sido muy difícil ver el dolor que viven las familias por la desaparición de un hermano, un padre, una hija. Esto es algo que nunca habían visto, es indescriptible y les cambió la vida por completo. Y para salir adelante quienes han cooperado son personas de la sociedad civil porque el gobierno, municipal y estatal, no les ha apoyado lo suficiente.   

“Los desaparecidos son gente que yo conocía, gente a la que le tengo mucho cariño y ver cómo están destrozadas las familias es terrible. El pueblo era muy tranquilo, uno podía ir caminando de Teocaltiche a Rancho Nuevo caminando y pensar que llegamos a esto es de no creerse”, argumenta la entrevistada.

Rancho Nuevo está a siete kilómetros de terracería de la carretera que va a Jalostotitlán,  se volvió una localidad fantasma, los integrantes de la Policía Estatal no hacen rondines salvo cuando tienen algún reporte, las casas están cerradas con cadenas y candados, la tienda de abarrotes y el cancel de la iglesia también. En la plaza sólo hay tres hombres adultos mayores y dos jóvenes adultos.

Luego del desplazamiento forzado, las autoridades apoyaron por parte del DIF estatal con algunas pocas despensas que llegaron a destiempo, brindaron apoyo psicológico y acompañamiento en las primeras denuncias por desaparición, pero a decir de la maestra, lo que querían los oriundos de Teocaltiche era seguridad para no tener que dejar sus hogares y eso hasta la fecha no lo han obtenido.

Las familias incompletas de la violencia

Teocaltiche y sus comunidades rurales eran tranquilas, para bien y para mal dijeron los vecinos del lugar, nada pasaba. Pero la violencia derivada de la lucha entre cárteles llegó para cambiar el rumbo de la ciudad y de esta región de Jalisco.

Después del desplazamiento forzado, un grupo de aproximadamente 10 jóvenes entre 16 y 20 años de edad migraron a Estados Unidos como ilegales y lograron cruzaron la frontera, desde Teocaltiche los hombres enviaban a las mujeres a Rancho Nuevo para recoger las pertenencias que habían dejado en sus casas y las familias se vieron asediadas por la desaparición de sus integrantes.

De acuerdo al registro de la Comisión Nacional de Búsqueda, actualmente en Teocaltiche hay 46 carpetas de investigación por desaparición  –35 de hombres y 11 mujeres– de las cuales, ocho corresponden a 2020, sin embargo, de acuerdo a información publicada en medios locales alrededor de 26 personas desaparecieron el año pasado.

El pasado domingo 19 de septiembre, un grupo de aproximadamente 120 personas principalmente mujeres, madres, hermanas, esposas, conocidas y activistas levantaron la voz por las principales calles de Teocaltiche para pedir que regresen Sergio, Rogelio, Candelaria, Ismael, Juan, Brenda y Juan Pablo.

Entre ¡ sollozos entrecortados se escuchaba fuerte y claro:, ¡El próximo podrías ser tú!, ¡Queremos salir y regresar!, ¡Vivos se los llevaron y vivos los queremos!, ¡Tenemos miedo de salir!.

La comitiva de la marcha llegó a la plaza principal justo cuando tocaban las campanadas de la iglesia para la segunda llamada para misa de las 12 del día. Las mujeres pegaron las fotografías de sus seres queridos en la puerta y paredes del Palacio Municipal, el quiosco y algunas esculturas de los alrededores.

Juan tiene 29 años de edad y hace poco más de una semana busca a su padre, Juan Pérez Pérez, de 63 años de edad, que el lunes 13 de septiembre salió rumbo a Rancho Nuevo para trabajar y no volvió. 

Aunque en Teocaltiche hay una representación de la Fiscalía General del Estado, las familias tienen que ir a las oficinas de Lagos de Moreno a poner la denuncia por desaparición. No hay rutas de camiones foráneos directas, las personas afectadas buscan ayuda con sus personas conocidas para que les ayuden a trasladarse o hacen el viaje en un autobús que los lleva a Jalostotitlán, luego a San Juan de los Lagos y de ahí pueden tomar otro camión para Lagos de Moreno.

A decir del propio Juan, hacer la denuncia es complicado, por su experiencia y la de otras familias en la fiscalía no les toman la denuncia en la primera visita; después de hacer la denuncia,  les piden volver después para la muestra de sangre para el ADN. Cada trámite es una vuelta y las llamadas diarias o de cada tercer día son infructuosas, porque la respuesta es la misma: no hay avances.

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