Madres trabajadoras en tiempos COVID-19

Sanae Hinojosa

Justo bajo la construcción del género, uno de los principales retos que enfrentan las madres trabajadoras en nuestro país durante estos tiempos de COVID-19, es cómo el trabajo de cuidados y crianza se ha depositado preponderantemente en ellas, lo cual era ya una situación problemática latente en México previo a las dinámicas de confinamiento. Para ello basta con observar las estadísticas de INEGI, que nos muestra que las mujeres destinan más del doble de tiempo al trabajo de cuidados en comparación con los hombres[1].

La Organización de las Naciones Unidas ha expresado cómo la pandemia está acentuando las brechas de género, incrementando exponencialmente las cargas de trabajo de las mujeres, lo que puede incluso retrasar el avance de los derechos de las mujeres a nivel internacional.

A lo anterior se suman diversas problemáticas que se agudizan en la pandemia, como las oportunidades de trabajo y la situación del empleo informal (la mayoría de las mujeres activas laboralmente se encuentran en el empleo informal)[2], así como el incremento de la violencia doméstica y la restricción de acceso a la salud sexual; entre muchos otros problemas y riesgos que están enfrentando las mujeres, pues más del 70% del personal de salud en el mundo son mujeres[3].

Por otro lado, está la sobrecarga de trabajo para las mujeres que acarrea el confinamiento, reflejada por ejemplo, en la atención que ellas han tenido que asignar a las clases virtuales de niños y niñas (que tienen la posibilidad para ello), y cómo esto ha representado no solo un reto en el ámbito educativo (un tema que requiere abordaje aparte), sino que también ha acentuado las exigencias que se deposita en las mujeres, ahora con una niñez que se encuentra siempre presente, requiriendo acompañamiento constante en una dinámica en la que las madres en su mayoría también tienen que responder a responsabilidades laborales. Dicho esto, ahora que en muchas entidades el semáforo empidemiológico sugiere la posibilidad de retornar a los centros de trabajo, ¿Qué pasa con el cuidado de la niñez que seguirá estudiando en casa?

Con todo y los impedimentos que tenemos como país, aún pueden tomarse medidas especializadas para afrontar la nueva normalidad de manera menos lesiva para las madres trabajadoras.

Como bien sabemos, en muchos espacios se está requiriendo de nueva cuenta la asistencia presencial de la población trabajadora. ¿Cómo afrontamos los efectos diferenciados entre hombres y mujeres que tiene la pandemia? ¿Qué medidas corresponde tomar a nivel país para enfrentar estas brechas?  ¿podría determinarse que sean quienes estén a cargo del cuidado de las niñas, niños y personas mayores (que reitero, suelen ser las mujeres) tengan la posibilidad de seguir atendiendo sus labores en casa? ¿qué efectos tendría esto (ya sea tomar una medida en ese sentido, o ninguna como hasta cierto punto nos encontramos actualmente) en el desarrollo en igualdad de condiciones para las mujeres a futuro?

Existe una imperiosa necesidad de generar una política pública, posiblemente mediante una especie de pensión transitoria para madres trabajadoras que les permita afrontar de mejor forma las problemáticas que acarrea la nueva normalidad. Adicional a esto, mencionaba con antelación la necesidad de tomar medidas diferenciadas que respondan a las situaciones particulares que viven las madres trabajadoras.

La sociedad en su conjunto también tiene un rol importante; cuando se generan medidas afirmativas para las mujeres, suele prevalecer en el pensamiento colectivo una percepción de injusticia o aparente desigualdad, bajo un discurso en el cual no se comprenden los parámetros de la perspectiva de género que permiten comprender cuáles son las necesidades puntuales y diferenciadas que viven las mujeres en comparación con los hombres, lo que resulta en inconformidades sobre estas medidas, las cuales per se ya gozan de poco respaldo popular.

En manos de la sociedad civil podemos encontrar el impulso para que los gobiernos tomen las medidas apropiadas para atender este problema, y no actuar con hostilidad ante las medidas diferenciadas, siendo necesario comprender cómo opera la desigualdad, para afrontarla de manera más efectiva y justa.


[1] INEGI, Trabajo No Remunerado de los Hogares, (2020) obtenido de: https://www.inegi.org.mx/temas/tnrh/, el 24 de noviembre de 2020.

[2] INEGI, COMUNICADO DE PRENSA NÚM.166/20; Estadísticas a propósito del día del trabajo datos nacionales. 2020, obtenido de: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2020/trabajoNal.pdf, el 24 de noviembre de 2020.

[3] ONU, Reconstruir mejor tras la crisis del COVID-19 significa reconstruir con igualdad, dice Guterres a América Latina, (2020), obtenido de: https://news.un.org/es/story/2020/07/1477171, el 24 de noviembre de 2020.

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