LA CIUDAD DE LOS SUPUESTOS

Por: Mariana Ávila Montejano

24 de enero del 2023. A las 11:45 a.m., una llamada  informó a las autoridades sobre la localización sin vida de una mujer quien fue encontrada en un predio baldío, a un costado de la avenida principal del fraccionamiento Villas del Puertecito, del complejo Villas de Nuestra Señora de la Asunción (colonia del nororiente de Aguascalientes). Se trata de un camino con doble circulación, en un horario previo al tránsito de niñas, niños y madres en el horario de salida de la escuela; es decir, a plena luz del día. Hasta ese momento, la mujer no había sido identificada.

Poco tardaron las personas de la colonia en identificar y compartir el nombre de la mujer que había sido localizada unos minutos antes.

 ¡Es Cynthia Nathali!

Para las 12 p.m, aproximadamente, los medios locales ya circulaban en sus redes, los datos y fotografías de Cynthia. “Fue identificada mujer localizada hoy en Villas de Nuestra Señora, su nombre era Cynthia, mujer de 38 años”.

Inicia el camino por la búsqueda de justicia y acceso a la verdad

Su hermano, al escuchar la noticia, fue de inmediato a verificar esa información. Estaba con mucho miedo de que fuera verdad. La reconoció a pesar del grupo de policías municipales y estatales que ya la rodeaban. Era su hermana, era verdad. Posteriormente, les confirmó la noticia a sus otros familiares.
Él guardó en su memoria cada detalle del lugar; el cuerpo de Cynthia hablaba, y el lugar también le decía que lo que se vivió minutos antes en ese espacio, cambiaría la vida de toda su familia y de todo su entorno.

Pasaron tres días, y tuvieron la primera reunión con el Observatorio. En esa primera charla aún silenciaban sus miedos ante la inoperancia de la autoridad; narraban, con algo de esperanza, que lugar a donde llegaban para preguntar por algún indicio, lugar al que ya había acudido la policía ministerial y se había llevado las grabaciones o se les había dado la información, y que por consiguiente, la mayoría de los videos del recorrido, e incluso los de la planta tratadora que estaba justo frente a donde fue localizada Cynthia, ya habían sido entregados a las autoridades. Eso implicaría que la autoridad estaba trabajando para resolver el feminicidio de Cynthia. (Su familia jamás ha dudado que haya sido un feminicidio). En esa primera reunión se tomaron acuerdos:  le darían a la fiscalía tiempo para investigar e integrar la carpeta, sin embargo, ellas y ellos seguirían preguntando, indagando y aportando información al MP. 

La familia se organizó: mientras unos caminaban tratando de localizar las cámaras de casas y locales cercanos, para poder dar respuesta a las muchas preguntas que tenían, y así dar con las personas responsables, las hermanas y primas buscaban cada detalle; deshilaban y siguen deshilando sus memorias, sus mensajes, las publicaciones, cualquier indicio. La familia ya intuía que la autoridad no sería su aliada, y se volvieron expertas en el análisis de coordenadas, por mencionar algo de lo mucho que siguen haciendo.

Sin embargo, no se estaba buscando lo mismo por parte de todos los involucrados en la investigación e integración de la carpeta para el acceso a la verdad. La Fiscalía tenía como objetivo demostrar que había sido un suicidio; su prioridad era responder a los cuestionamientos de la prensa, y se avocó en demostrar que en Aguascalientes no pasa nada, sin importar que sus acciones y omisiones revictimizaran a las víctimas indirectas, y obstruyeran el acceso a la verdad y a la certeza jurídica.

Un suicidio más en la ciudad de los suicidios

La mañana del sábado 28 de enero, a cuatro días de la localización de Cynthia, el Fiscal General del Estado, Jesús Figueroa Ortega, sostuvo lo siguiente: “… se tiene toda la evidencia científica para catalogarlo como una auto privación de la vida. Suicidio”. Dicha declaración fue emitida sin previa comunicación con la familia de Cynthia.

Observatorio* y familiares de Cynthia se posicionaron ante dichas declaraciones por las evidentes violaciones a los derechos de las víctimas y desconocieron lo dicho por el Fiscal General. Poco después de este posicionamiento, las y los familiares fueron citados un martes a las 9 a.m. por el Fiscal en investigación de Homicidios, el Licenciado Facio, y el MP encargado de la integración de la carpeta.

La esperanza en la reunión

La familia pensó, por un momento, que esa reunión convocada por la Fiscalía implicaría, además de reconocer el error de las declaraciones del Fiscal, el inicio de una comunicación entre las autoridades y la familia. Sin embargo, mientras a la familia y al Observatorio se les pedía dejar sus celulares fuera de la oficina para no violentar el debido proceso y para que no filtráramos información, el fiscal tenía citada, a la misma hora en fiscalía, a la prensa. Mientras se daba información de la carpeta de investigación a la familia, a unos metros los medios de comunicación tenían acceso al video que sostenía la hipótesis de la autoridad sobre un supuesto suicidio. Es decir, la fiscalía tenía un video de 40 minutos previos a la localización de Cynthia, donde se la observa caminar y colocarse una tela alrededor del cuello, y con ese video y una serie de explicaciones propias de un experto en una telenovela “X”, plantearon de nueva cuenta la posibilidad de que Cynthia fuera experta en elaborar nudos y que además, contrario a lo que cualquier estudio integral sobre el comportamiento psicosocial de las mujeres diría sobre formas y mecánicas respecto a una auto privación de la vida de una mujer. Dicho en otras palabras, volvieron a sostener que fue un suicidio, pero ahora con el respaldo científico de los peritos expertos del instituto forense de la fiscalía, subordinados del fiscal.

Mientras tanto, en la reunión con los responsables directos de la integración de la carpeta, y sin haber informado a la familia que se estaba llevando a cabo dicha rueda de prensa, el MP y el Jefe de Homicidios, aseguraban al esposo y al hermano de Cynthia, que las líneas de investigación no estaban agotadas, que ellos no sabían porqué se había declarado públicamente un suicidio, pues aún no tenían nada concluyente. Incluso se comprometieron a seguir todas las líneas de investigación posibles.

Esos acuerdos tomados en aquella reunión, hasta el momento no han sido cumplidos bajo el argumento de “estar en audiencia y recabando información”. La familia sigue sin respuestas por parte de la Fiscalía.

Ese 24 de enero, Cynthia tenía una reunión en su casa como cada semana. Salió temprano prometiendo regresar para desayunar con su hija mayor y para estar en la reunión con las compañeras que asistirían a su domicilio.

Las grabaciones de las cámaras cercanas a la casa, (que fueron conseguidas por la familia), dan muestra del trayecto y del tiempo desde el momento que sale de su casa y hasta 40 min antes de haber sido localizada sin vida. La familia ahora sabe que este video es el mismo que fue proyectado por el Fiscal Figueroa a los medios para sostener la hipótesis del suicidio; este material fue entregado por el MP a la familia de Cynthia casi tres meses después de haber sido difundido.

¿Qué contiene dicho video?

Parte del trayecto de una mujer 40 min antes de ser localizada sin vida.

¿Qué sucedió con los videos que la familia pudo confirmar y que fueron entregados a las autoridades?

No fueron presentados como parte de los indicios por la policía ministerial, ni fueron requeridos por el MP. Y al día de hoy casi seis meses después se plantea como imposible e irreversible la pérdida de indicios que no integran la carpeta de investigación. Tenemos lo que integraron, tenemos lo que la fiscalía consideró necesario no para investigar una muerte violenta, bajo el supuesto de feminicidio, sino lo que consideró necesario para demostrar su dicho sobre el supuesto suicidio.

Son cerca de 400 páginas que integran la carpeta de investigación, hojas que mayoritariamente contienen solicitudes por parte de la asesora de la familia, y solamente tres de los ocho dictámenes que por protocolo y principios de convencionalidad debería estar elaborando o ya haber integrado la fiscalía a la carpeta.

Ya pasaron meses y la familia de Cynthia, no dejará de preguntar y de exigir respuestas; han sido meses en que su seguridad personal se encuentra vulnerada, en que la idea de las instituciones casi se derrumba por completo, como sucede con muchas otras familias en Aguascalientes  y en el país.

Hoy, la hija de Cynthia, sus dos hijos, su madre y padre, sus hermanas y hermanos, y todos sus allegados, son también víctimas de la violencia, la inoperancia y la impunidad. 

Cada día las cifras oficiales nos dicen que 10 niñas y mujeres son asesinadas en nuestro país, y cada día también aumenta el subregistro de muertes violentas que son integradas y cerradas como muertes accidentales, suicidios, u homicidios culposos, y en ninguno de esos supuestos podemos dejar de ver la violencia y las terribles omisiones de las autoridades, no solo en la investigación, sino también en la atención, prevención, erradicación y garantía de no repetición; sin embargo, para nuestras autoridades ha resultado más cómodo decir que lo que vivimos es una “gran ola de depresión”.

*Observatorio de violencia social y de género de Aguascalientes.

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